jueves, 26 de agosto de 2021

Escapada cultural, musical y deportiva a Burgos

 

Seguimos nuestra serie de viajes virtuales que, quién sabe, quizás puedan hacerse realidad. Tras pasar por Austria vamos a ir volviendo a casa. Aterrizamos en Madrid y en coche nos dirigimos a Miranda, pero haciendo un indispensable alto en el camino.

Nos vamos a detener en la capital burgalesa porque este año es muy importante. Se está celebrando el VIII centenario de la catedral, hay una nueva exposición de las edades del hombre, la vuelta ciclista a España saldrá de aquí. En definitiva, tienen un verano movidito y como nos pilla cerca he considerado que podríamos visitarla porque no nos va a dejar indiferente. Creo que merece la pena descubrirla. Y vamos a hablar nuevamente de patrimonio de la humanidad.



Para comenzar parece como si estuviéramos como en el lugar de veníamos, Viena, el Danubio... son los niños cantores de Viena que actuaron el  día 21 de julio en el altar mayor de la catedral con motivo de su octavo centenario un coro de 100 niños de entre 9 y 14 años que suele dividirse en cuatro coros que giran por distintas partes del mundo y vamos a tener el privilegio de poderles escuchar en este incomparable marco declarado patrimonio de la humanidad en 1984 que es la catedral de Burgos. Pero a este plato fuerte del menú de hoy lo vamos a dejar para el final. Empecemos por el principio.

Con esta sinfonía castellana compuesta por el burgalés Antonio José vamos a acercarnos a Atapuerca, al yacimiento declarado Bien de Interés natural, Bien de Interés Cultural y Patrimonio de la Humanidad. Y es que ver los orígenes de la humanidad es superinteresante: la gran dolina, la cima de los huesos, la gran dolina en esa trinchera que fue paso del ferrocarril minero a finales del siglo XIX. La verdad es que los trabajos son laboriosos y hay 3 codirectores para el minucioso trabajo: José María Bermúdez de Castro, Eudal Carbonel y Juan Luis Arzuaga quien, por cierto, ha publicado no hace mucho un libro con Juan José Millas que es cuanto menos curioso y que se titula La vida contada por un Sapiens a un Neandertal que es una especie de diálogo socrático entre dos homínidos y que intenta llegar a los orígenes de la humanidad con rigor científico, aunque novelado. Y ya que estamos allí podemos ir también al Parque Arqueológico que es un centro de interpretación en el que se puede aprender sobre las costumbres y el modus vivendi de nuestros antepasados: se aprende a hacer fuego, a tirar lanzas…. Es muy recomendable para ir con niños y es, además, el escenario del Cross Internacional de Atapuerca uno de los más importantes del panorama internacional y muy bonito de correr aunque, en general, un tanto gélido. La visita completa la podemos hacer yendo al museo de la evolución, cuyo director es el propio Arzuaga, y que está en el centro de la ciudad, junto al parking de caballería, en la otra orilla del Arlanza frente a la estatua del caballo del Cid otro de los símbolos de la ciudad.

Y como me gusta mezclar música, libros, eventos, he de decir que hay una novela ambientada en Atapuerca: La huella del mal de Manuel Ríos San Martín en la que ocurre un misterioso asesinato.

Esta música nos sitúa en el Coliseum que es un coso taurino con función de pabellón multiusos, está en el paseo de la chopera y es lo que se conoce como complejo deportivo del Plantío, sede del equipo de baloncesto San Pablo que juega actualmente en la liga ACB. Pues bien, el lunes tenemos concierto de Pablo López y el martes de Rozalén a quien acabamos de escuchar con Fetén, Fetén, grupo burgalés en concreto un dúo que es todo un espectáculo puesto que tocan instrumentos peculiares, interpretan….

Nos habíamos quedado en el museo de la evolución así que vamos a cruzar el río y llegamos a la estatua del Cid junto al teatro Principal en el Espolón donde, por ejemplo, se rodó Red de Libertad sobre la época nazi o se disputa la milla urbana. Y por estos lugares también se rodó Luna Caliente de Vicente Aranda sobre el proceso de Burgos

Esta canción fue compuesta por Rosa León e interpretada magistralmente por Luis Eduardo Aute.

Seguimos el camino y podemos pasear por la plaza mayor y llegar hasta la denominada casa del cordón. Allí se encontraba la reina Juana, la conocida como la loca, cuando murió su marido Felipe el hermoso. La verdad es que la reina Juana merecería un espacio, porque fue una auténtica pagana de todos: de su marido, de su padre, de su hijo…. Y parece ser que lo que pasaba es que era una mujer con un fuerte carácter y muy muy culta que se enamoró perdidamente del esposo que le buscaron y que, encima, no debía ser tan guapo. Pero sigamos el paseo, de la casa del cordón – hogar de los condestables, con el cadáver de su marido, se dirige a La Cartuja de Miraflores a unos 3 km de Burgos, pertenece al gótico isabelino y es una auténtica joya. Y desde allí, con el féretro como compañía, en cinco jornadas llegó a Tordesillas. Pero nosotros seguimos en Burgos.

Con esta música de Strauss localizada en los Alpes – como nexo de unión con el programa del pasado martes en Austria- recorremos otros lugares emblemáticos como el monasterio de San Pedro de Cardeña de distintos estilos arquitectónicos donde dicen que Rodrigo Díaz de Vivar, antes de marchar al destierro dejó al amparo del abad a su esposa Dª Jimena. Aquí hago otra recomendación literaria: Sidi, de Pérez Reverte porque sidi- que significa señor- no es otro que El Cid.

Ahora nos desplazamos al otro lado de la ciudad donde nos encontramos con el monasterio de las Huelgas,, monumento histórico artístico del románico con fuertes influencias del mudéjar.

Y si os apetece podemos subir un poco hasta el castillo, mandado construir por el fundador de Burgos, Diego Porcelos, durante la Reconquista.


Y si antes hablábamos de la reina Juana, ahora hablamos de su madre y de su familia en general porque la serie Isabel también tuvo parte de su rodaje en Burgos, en los alrededores de la catedral donde se casaron el infante D. Juan – segundo hijo de los Reyes Católicos- con Margarita de Austria en la capilla de Santa Ana de la catedral. Como curiosidad decir que vaya gazapo metieron en la serie puesto que aparecían dos cimborrios y el arco de Santa María por el que se accede a la plaza de la catedral. Pues bien, cimborrios solo hay uno y el arco de Santa María construido medio siglo después de dicho evento y otras imprecisiones y es que realmente no se desplazaron a Burgos a rodar si no que se hizo un mal fotomontaje. No como en otras películas, como otra de Vicente Aranda, la de Amantes protagonizada por Maribel Verdú, Victoria Abril y Jorge Sanz que discurre por los alrededores de este magnífico edificio, la calle de la sombrerería – esa de soportales junto a la propia catedral….

Nos centramos ahora en esta magnífica joya del gótico que cumple 8 siglos y lo hacemos con la música de Mendelson puesto que el pasado 12 de junio tuvo lugar un concierto en la escalera dorada de Gil de Siloé de la Orquesta de cámara Mahler y el orfeón donostiarra dirigido nada más y nada menos que por uno de los mejores directores de la actualidad Gustavo Dudamel.

Y ya que estamos dentro vamos a visitar la exposición Las Edades del Hombre que cumple 25 años y que lleva por título lux- luz en castellano. Empieza en Burgos intentando explicar los orígenes de las catedrales y de ahí podemos seguir en otras sedes: Carrión de los Condes y Sahagún, en pleno camino y en pleno año jacobeo. Así que vamos a ir finalizando, si os apetece podéis seguir esta ruta de la exposición. ¿Andando o en bici? Hablando de bicis, del 3 al 7 de agosto se disputará la vuelta ciclista a Burgos, con salida desde la catedral, pero es que este año, por aquello del 8º centenario de la catedral, la vuelta ciclista a España comenzará también desde la catedral de Burgos con una contrarreloj el día 14 de agosto y recorrerá en sus primeras etapas buena parte del camino de Santiago.

Como decía al principio, hay mucho que ver y mucho por descubrir en Burgos. Por el momento va a ser todo. Finalizo la ruta con la sintonía de la vuelta ciclista a España que va a ser 1932 del grupo burgalés La MODA .



 

 

 

domingo, 8 de agosto de 2021

Viajamos a Austria: templo de la música clásica

 

Esta es la tercera entrega de los viajes que estoy proponiendo este verano para realizar bien de manera presencial, bien dejándonos llevar por la cultura, la música, la literatura... Unos viajes que tuvieron forma de programa radiofónico en la emisora Miranda FM.

Dejamos atrás Extremadura con tres lugares emblemáticos declarados patrimonio de la humanidad por la Unesco. Hemos de recordar, además, que nos estamos moviendo en estos viajes por eventos. Fuimos de la Eurocopa al festival internacional de teatro de Mérida pasando por Cáceres y finalizando el trayecto en Guadalupe. Pues bien, en este viaje fusionamos nuevamente el hecho de ser patrimonio de la humanidad y un festival. Volamos y nos vamos a tierras austriacas. En concreto queremos llegar a Salzburgo donde, por cierto, hay que volar con escala o llegar a Munich en Alemania y viajar en tren o aterrizar en Viena y coger nuevamente el tren. Nuestro viaje, por el momento va a ser hasta Munich y luego llegaremos en tren a la ciudad de las minas de sal, declarada patrimonio de la humanidad y ciudad natal de Mozart donde, cada verano, se celebra el festival de Salzburgo que en 2020 cumplió 100 años pero no se pudo llevar a cabo así que se está desarrollando durante el verano del 2021 haciendo prácticamente un dos en uno. El mismísimo Shakespere va a ser uno de los protagonistas sin olvidarnos, claro está, de Mozart o Strauss. Exposiciones, performance y mucha música nos espera desde ahora y hasta finales de agosto aunque, algunas de las actividades estarán abiertas hasta el mes de octubre,  así que comenzamos.


                                     

Hemos llegado desde Madrid a Munich, una ciudad alemana, capital de Baviera muy recomendable, pero lo vamos a dejar para otra ocasión porque tenemos la agenda muy apretada. Y precisamente la ruta va a comenzar muy cerca de esta ciudad reconstruida tras la segunda guerra mundial; a escasa media hora por tren, llegamos a Ausburgo, todavía en tierras alemanas ¿por qué? Pues porque es la ciudad natal de Leopold Mozart, el padre de Wolfgan Amadeus Mozart. Leopold, era violinista pero se convirtió en el compositor de la corte del arzobispo de Salzburgo, ciudad en la que había terminado sus estudios musicales cuando era la capital de un estado independiente denominado Principado-arzobispado de Salzburgo.



Con la sinfonía de los juguetes, cuya autoría se le atribuyó a Haydn descubriéndose posteriormente que no había argumentos que así lo determinaran puesto que su autor fue el padre de Mozart, es decir, Leopold, llegamos a la ciudad que fue nombrada en 1997 patrimonio de la humanidad y desde la que se observa un maravilloso paisaje, el de los Alpes Orientales. A propósito, fue una de las sedes de la Eurocopa de 2008 que ganó España.

Y ya que estamos en Salzburgo vamos a hacer una ruta muy especial, la de la película Sonrisas y Lágrimas que fue rodada aquí.


Sonrisas y lágrimas (The sound of the music) es una película de 1965 protagonizada por Julie Andrews que gira en torno a la familia Trapp y su institutriz María que obtuvo 5 oscar y 2 globos de oro.

El palacio y jardines de Mirabell donde se rodó la película la canción de do-re-mi, un fragmento de la misma también lo interpretan desde uno de los lugares que nos ofrece las más bellas vistas: la terraza del monte Monschber. María canta la canción I have a confidence in me recorriendo algunos lugares del centro de la ciudad como la plaza de Residenze y la fuente. Y ¿sabéis en qué convento entra como novicia María? Pues en el de Nonnberg y donde después se casa con el barón Von Trapp aunque en la realidad así sucedieron los hechos no les dieron permiso para el rodaje y lo tuvieron que hacer en la iglesia de Mondsee. También, a 5 km se encuentra la Villa Trapp donde residió esta familia- que existió en realidad- y que ahora es un hotel; las escenas de la casa se rodaron en realidad en el palacio Leopoldoskron que ahora también es un hotel; así que de paso sugiero estos dos alojamientos. El monte Untersberg por el que escaparon a pie cuando fueron perseguidos por los nazis, los jardines de Hellbrun o el Franhburg palace son otros de los lugares emblemáticos.





Pero estamos en Salzburgo y no podemos olvidar que es la ciudad natal de Wolgang Amadeus Mozart.



Podemos visitar la casa natal del genio, la residencia del compositor en la plaza Makarplatz donde se puede ver su pianoforte, monumentos en su honor, la casa de su viuda, la de su hermana al igual que en el cementerio la tumba de ésta… en definitiva, Salzburgo es la ciudad de Mozart. Lo cierto es que Mozart pasó buena parte de su vida fuera de Salzburgo y sus últimos años en Viena, a donde iremos en breve pero no me quiero ir de Salzburgo sin hablar de la hermana del compositor conocida como Nannerl y que también fue música y compositora aunque, dada la época en la que vivió han tenido que pasar un montón de años y mucho trabajo de investigación para que se descubriera que Maria Ann Mozart- su auténtico nombre- era compositora y es que por aquellos tiempos que una compositora ganase dinero de sus composiciones era más o menos como que era prostituta, porque la mujer, además, nacía para casarse y criar hijos y, en definitiva, porque su padre se ocupó más de formar a su hermano que a ella así que Nannerl se casó con un magistrado millonario con el que tuvo 3 hijos y residió a 25 km al este de Salzburgo denominada Saint Gilgen. Por cierto, ha sido protagonista de varias novelas, la última escrita en 2002 bajo el título de El reino del revés de Marie Lu.

Abandonamos Salzburgo para volver a España, pero vamos a volver por Viena, ciudad en la que pasó buena parte de su vida y en donde falleció.

                                     

Viena también está impregnada por la figura de Mozart, por ejemplo, el palacio de Schonbrun, el versalles austriaco, donde Mozart y su hermana interpretaron su música de pequeños ante la mismísima emperatriz Mª Teresa en la sala de los espejos.

Por cierto, hablando de Viena y sus palacios no podemos pasar por alto a Sisí emperatriz, con sus fastuosos vestidos y sus fiestas, la emperatriz austriaca Isabel, reina de Hungría, inmortalizada por Romi Schneider en la trilogía de películas.



Podemos visitar la catedral de San Esteban con su curioso tejado y sus dos torres, la casa de Mozart, la única que se conserva de las múltiples en las que residió y dicen que donde pasó los mejores años de su vida. Aquí compuso, por ejemplo, las bodas de Fígaro. Y podemos ver, cómo no el impresionante monumento hecho en mármol sobre una enorme alfombra floral que representa una clave de sol. Podemos comprar bombones, licor de Mozart… en fin, que en Viena también se respira Mozart y es que Viena es la capital de la música clásica. No nos olvidemos que aquí se celebra año tras año el tradicional concierto de año nuevo en la sala dorada del musikverein de Viena que es como un centro musical con múltiples salas de conciertos y que alberga muchas actividades musicales. Bueno, como decía, Viena es música y durante el verano hay un ciclo de conciertos: Mozart, Beethoven, Haydn, Vivaldi y la ópera Carmen de Bizet van a ser algunos de los protagonistas. No nos olvidemos del increíble Concierto de Año Nuevo que se celebra año tras año en este emblemático espacio musical.

                           

Así que en este viaje nos damos cita con dos festivales: el de Salzburgo y el de Viena, el hilo conductor ha sido Mozart quien, al morir dejaba incompleto, paradójicamente, su Requiem, con el que finalizamos la aventura que proseguirá en breve dando un cambio de rumbo.


 


 

 

En busca de una aurora boreal

  Esta entrada forma parte de la serie de programas emitidos en Miranda FM donde los viajes, la música, la literatura y el cine son los prot...