La verdad es que llevo un tiempo paralizada con el blog. La situación epidemiológica no es la más propicia para los viajes, sin embargo, gracias a una sección en el programa matinal de Miranda FM, os voy a ofrecer una serie de destinos para hacerlos cuando se pueda o para hacerlos con una buena receta: imaginación, literatura y música. Y lo que es mejor, opciones que se pueden hacer también en familia.
Para empezar la serie nos vamos a ir a Londres, capital de Inglaterra y la vamos a recorrer con música de películas y un poco de literatura, aunque el motivo principal por el que vamos a ir a Londres, ahora, es por la Eurocopa. Aunque he de decir que, a mí, personalmente, siempre me viene bien ir allí. No obstante, por el momento, si viajamos a cualquier parte del Reino Unido, hemos de guardar cuarentena así que vamos a hacer un viaje con la imaginación y tomar nota para futuros viajes, si es que esto acaba alguna vez.
Como había que comenzar el tour en algún sitio, lo vamos a hacer en la Abadía de Westminster, testigo de tantos y tantos eventos. Y, precisamente, hemos comenzado con esta música porque esta canción se convirtió en todo un himno tras le fallecimiento de Diana de Gales, la princesa del pueblo y todo un icono de la moda. Allí se casó y allí fue despedida en el funeral de Estado siendo el momento de la interpretación de esta canción por parte de Elthon Jonh, gran amigo de la princesa, quizás el más emotivo. Por cierto, esta canción del año 1973 fue compuesta en honor a Marilyn Monroe fallecida unos años antes. Y me ha parecido que Westminster era un buen lugar para comenzar la ruta, ya que estos días se ha vuelto a hablar tanto de Diana que habría cumplido 60 años y se le ha hecho una estatua homenaje ubicada en los jardines de Kensington Palace donde hemos vuelto a ver las desavenencias entre sus hijos.
Se trata de una catedral del gótico anglosajón que está situada junto al palacio del mismo nombre, aunque es más conocido como las casas del parlamento donde se alojan la cámara de los lores y la de los comunes. Las casas del parlamento están construidas al estilo del gótico victoriano, aunque hemos de decir que un incendio en el siglo XIX acabó con la práctica totalidad de la edificación que hubo de reconstruirse a mediados del XIX. Resulta curioso, pero hay una tradición que se celebra cada 5 de noviembre llamada Bonfire night y que conmemora el fracaso del atentado del 5 de noviembre de 1605, conocido como la conspiración de la pólvora, mediante el cual una facción de católicos, entre los que se encontraba Guy Fawkes, intentaron destruir el palacio de Westminster, hecho que se produjo 200 años después. (Se puede visitar los sábados y, de lunes a jueves, se puede asistir a una sesión del parlamento que puede resultar realmente curioso). Y claro está, ahí encontramos el icono de Londres el Big-Ben cuyas campanas volvieron a tañer, tras tres años de obras de restauración, la pasada nochevieja para anunciar la salida del Reino Unido de Europa con todo lo que ello conlleva. Y aquí finaliza nuestra primera visita.
Ahora vamos a cruzar el Támesis que está al pie de este gran complejo.
He elegido esta música de Harry Potter y la orden del fénix porque, precisamente, en esta película de la saga, Harry Potter sobrevuela el Támesis a la altura en la que nos encontramos.
Tras cruzar el puente seguimos por Downing Street donde en el número 10 se encuentra la casa del primer ministro británico, Boris Johnson. Y en un rato llegaremos a Trafalgar Square con la National Gallery y de allí a Picadilli Circus con su ambiente y sus luces y las calles más comerciales como son Oxfrod Street o Regent Street además de estar al lado del Soho y del barrio chino. Y siguiendo el paseo podemos llegar a la zona del Covent Garden, zona de teatros, musicales, ópera… es el centro neurálgico de la cultura, allí nos topamos también con el museo británico donde podemos ver más de Egipto que en el propio país o de Grecia porque qué impresión da ver una de las cariátides del Ercteion en la Acrópolis de Atenas y luego ir a Grecia y encontrarte con el hueco.
En fin….
Cambiamos de lugar al ritmo de la banda sonora de Mary Poppins, una película que transcurre totalmente en Londres ahora está en versión musical en el teatro Prince Edward. Pues con su magia, vamos a volar como si fuésemos la propia protagonista. Ahí abajo encontramos la catedral de Saint Paul, precisamente donde se dieron el sí quiero Diana y Carlos de Inglaterra en lo que parecía un cuento de hadas que luego no se si se volvió de terror. Esta catedral tiene una gran cúpula que se divisa desde un montón de lugares de Londres y es una de las más grandes del mundo. Ahora vamos a volar pero de otro modo, aunque también de película.
Y con esta música vamos hasta el puente de la Torre, previamente hemos atravesado la City – centro financiero-. Y es que este mítico puente fue uno de los escenarios en Europa de esta película de la serie. Se trata de dos torres unidas entre sí con dos pasarelas horizontales y se ha convertido en otro de los símbolos de Londres, como el London Eye, noria gigante que es visita indispensable para ver desde las alturas la ciudad.
Esto que acabamos de escuchar es un fragmento de la película God Save the Minions que nos llevan hasta Buckingham Palace donde reside la reina y donde se hacen los famosos cambios de guardia que no se puede perder nadie que visite la ciudad aunque puede resultar un poco tediosa porque es bastante larga y curiosa a la vez porque vamos a ver a los típicos guardias con sus sombreros de pelo y toda su parafernalia. Dura unos 45 minutos y lo cierto es que la música en directo es muy buena.
Aquí en Buckingham transcurre buena parte de la película El discurso del Rey, que ganó cuatro oscar y que es sobre la vida y el problema de tartamudez de Jorge VI, padre de la actual reina Isabel.
Ahora podemos dar un paseo por Hyde Park, muy cerca del palacio y donde se encuentra el de Kensington residencia de varios miembros de la familia real o ¿por qué no? Podemos irnos hasta el Museo Madame Tussauds, el museo de cera para contemplar, entre otras muchas cosas, a la familia real al completo, pero también a los Beckham, o los Pitt o Freddie Mercury. Audrey Hepburn, Rafa Nadal…..
Y muy cerquita está Baker Street y en el 221B se localizaba, en la ficción, la residencia del detective Sherlock Holmes, creado por el escritor británico Arthur Conan Doyle.
Al ritmo de esta banda sonora de Sherlom Holmes vamos a dar un paseo por otro de sus emblemáticos parques Regent´s Park donde se encuentra el zoo que es uno de los parques zoológicos más antiguos del mundo junto con el de Viena o París.
Y andando y andando llegamos a un barrio alternativo. Nos vamos de compras a Canden Town donde se han rodado películas de la saga de Sherlom Holmes y la propia serie de la BBC.
A Candem Townn se le considera la capital del rock alternativo. Tenéis mucho que ver y que andar y sobre todo que comprar en sus tiendas de segunda mano o en su mercadillo el Candem Lock, candem town y sobre todo multicultural y está lleno de ambiente y se puede visitar todos los días del año, excepto del de Navidad.
Hablando de mercadillos
Con la cama de la Bruja Novata sobrevolamos Londres y nos vamos hasta Portobello, otro mítico mercadillo en el que puedes encontrar de todo. También es bullicioso y animado. Su día grande es el sábado y los domingos está cerrado.
Y en Portobello se rodó Nottin Hill, la mítica película de Julia Roberts y Hugh Grant. En portobello encontrareis la casa con el portón azul en la que se refugió la Roberts y surgió el amor y la librería The Travel Book Shop en la que encontrareis un montón de libros y souvenirs.
Y hablando de libros, en cada uno de estos viajes me gustaría hacer mención a algunos libros. Seguro que en esta librería encontramos muchos de los que se han desarrollado en la ciudad, en el propio portobello transcurre la novela La bruja de portobello de Paulo Cohelo, aquí vivió el mismísimo Orson Wells autor de Rebelión en la Granja y de 1984 y, seguramente, que en la librería en la que nos encontramos podemos hallar alguna novela de Dickens cuya trama se desarrolla en el Londres de la revolución industrial.
He elegido esta versión haciendo un poco de patria puesto que es el trailler de la representación realzada por el grupo local Studio 46, donde, además, una de mis hijas era la mismísima Oliver Twist.
Y para finalizar nos vamos a Wembley, sede de las seminifinales de la Eurocopa y de tantos eventos deportivos y musicales. Ahí tuvo lugar, por ejemplo, un concierto reflejado en la película Bohemian Rhapsody de Queen al que asistieron los mismísimos príncipes de Gales, Diana y Carlos.


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